CAPÍTULO 35. DEJARLO IR.
CAPÍTULO 35. DEJARLO IR.
Adara durmió muy poco esa noche, como sucedía siempre que no respetabas sus dietas, su insomnio empeoraba, al igual que su humor, la ansiedad y angustia se volvían más fuertes y difíciles de controlar, no podía culpar a nadie sino así misma por hacer lo incorrecto, se sentó en la cama y acarició la superficie, trayendo a su mente imágenes de las últimas noches en las que conversaba con su prometido, se abrazaban y tocaban de acuerdo a sus curiosidades y preguntas, pensó