Gunner aparece por una pequeña entrada en la que no había reparado antes. Se detiene en seco cuando sus ojos se posan en mí.
Nunca antes un chico me había puesto tan nerviosa. Me balanceo ligeramente cuando su penetrante mirada, tan parecida a la mía, se clava en mí.
"¿Qué haces aquí?", gruñe, frunciendo el ceño y apretando el puño a un lado. Me estremezco ante la intensidad de su mirada, cargada de ira y resentimiento.
Abro la boca, pero no sale ninguna palabra. Mi corazón se acelera, y sien