“¡Está bien! ¡Iré a expiar mis pecados!”.
Cuando Jaime escuchó esto, a pesar de que no sabía exactamente cómo Charlie le estaba pidiendo que expiara sus pecados, aun así él aceptó sin dudarlo en absoluto mientras decía: “¡Estoy dispuesto a ir a expiar mis pecados! ¡Estoy dispuesto a expiar mis pecados, los pecados de mi padre y los pecados de toda la familia Schulz! ¡Iré al templo a quemar incienso y adorar a Buda para acumular más buenas acciones para la familia Schulz!”.
Charlie se rio y dij