30. Cam el centinela
Isabel abre un poco sus ojos, su cuerpo no le respondía, se sentía adormilada. La joven parpadea un par de veces con algo de dificultad y lo único que puede ver en ese instante es el cielo y una inmensa luna llena, tan resplandeciente y hermosa.
Seguido de eso sus ojos empezaron a cerrarse de nuevo sin que ella pudiera evitarlo. Tampoco tenía fuerzas para hablar, así que se rinde al sueño y vuelve a cerrar sus ojos dejando de ver la enorme luna sobre ella.
[…]
El cuerpo de Damián comenzó a tran