Mundo ficciónIniciar sesiónPDV. Hassam.
– Respira, ya salió de su casa – me informo por teléfono Ahmad podía escuchar su sonrisa.
– No le veo la gracia, sabes que estaba en peligro – le reclamé.
– Calma Hassam, era para que te relajaras, no creo que haya estado en peligro, pero supongo que ningún hombre estaría alegre de que su mujer lo deje.
– Supongo, pero él se lo merece. Gr







