Básicamente no había suspense para el concurso de la mañana siguiente. Rufus puso en juego sus habilidades habituales sin cometer ningún error. Ya que ningún equipo sería eliminado en este concurso, nadie le había prestado mucha atención, siempre y cuando pudieran desempeñarse bien como solían hacerlo. Ahora todo dependía de la actuación de Joe y Sally por la tarde. Para ellos, completar el complicado cuadro con sesenta cuadrículas no era tarea fácil. Sin embargo, si eran capaces de completarlo