Cuando Kinni Yannis apareció ante todos junto a Valeria Mendoza, las expresiones de la multitud iban desde la complicidad hasta la sorpresa.
—Oh, Sr. Yannis, ¿ya tiene una nueva novia? ¿Cuándo pasó eso?
Kinni Yannis arqueó una ceja.
—¿Desde cuándo tengo que informarles de mi vida privada con anticipación?
Valeria Mendoza intervino con frialdad:
—No soy su novia.
Al instante, el ambiente se solidificó como el cemento. Todos se tensaron, sin atreverse a mirar el rostro de Kinni Yannis. Nunca habí