✯✯ Al día siguiente. En la frontera Norte de Maita ✯✯
En el campamento de la base Gorianita, unos kilómetros lejos del área central de la guerra:
—¡DÉJAME! ¡ME QUIERO IR DE AQUÍ! —gritaba furiosa Caroline, aún vestida de hombre, ella forcejeaba con uno de los guardianes que dejó el Rey Jhonn para que la vigilen.
—¡Entienda por favor, Lady, no podemos hacer eso! —exclamó uno de los hombres.
Esa mujer rubia, la cual ya no traía su peluca puesta, lloraba desconsolada.
No había dormi