ASHER
Me siento enfadado, me he pasado toda la puta noche tratando de hacer un contrato con los nuevos inversionistas japoneses, esto es crucial para la empresa, para acrecentar el capital de las cifras netas, pero al parecer, estos malditos extranjeros querían conocer más a fondo este puto país, al final conseguí lo que quería, pero por alguna extraña razón, Holly se está comportando como una cría, y eso me enfurece.
—¡Abre la maldita puerta, Holly! —bramo golpeando una vez más la madera.
Si