Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche antes de la partida ninguno de los dos pudo dormir, pasamos la noche abrazados en silencio, dominados por un sentimiento de incertidumbre difícil de explicar, sin hablar nos decíamos todo, hasta que el taxista tocó la puerta, le pedimos que nos esperase un momento para despedirnos de esta vida y entrar de lleno en la otra más peligrosa, sin ninguna certeza de nada, sabíamos que nos tocaban unas semanas intensas para las que no sabíamos a ciencia cierta si volveríamos a ser los mismo







