El primer rayo de sol de la mañana brilló a través de las cortinas entreabiertas. Belinda se frotó los ojos y miró a su alrededor sin comprender. Se giró y vio al apuesto hombre acostado junto a ella. Todos sus recuerdos de la noche anterior regresaron de repente a ella. Se golpeó la cabeza con remordimiento.
Lo que sucedió anoche seguía pasando por su mente cuadro por cuadro. ¡No podía creer que esa mujer atrevida y activa fuera ella misma! ¿Por qué todo no podía ser solo un sueño loco? Era t