—Para hacer mi trabajo, primero tengo que comer—, dijo. Red sonrió y se apoyó en la silla mientras tocaba su deslumbrante pendiente morado, que era su movimiento característico.
—¿Por qué quieres beber a esta hora?— Gerard se sirvió un vaso de agua y se lo bebió de un trago. Luego se volvió para mirar a Duke, quien se sentía abatido.
—Bella ha vuelto—, dijo Duke. Tomó un sorbo más de vino del vaso que había estado sosteniendo y éste impregnó su boca.
—¿Qué? ¿Bella? ¿Cuándo la viste? ¿Todavía