Radomir escuchaba atentamente. Su expresión permanecía serena e inmutable, como si este asunto no tuviera nada que ver con él.
"Ve a investigar quiénes fueron los que se dirigieron al Mundo Oscuro y se apoderaron del Manantial Oscuro", ordenó Hadad.
"Entendido, Maestro".
Radomir asintió y se volvió para marcharse. Al abandonar la sala principal, desapareció sin dejar rastro y regresó a su alojamiento para observar los cambios del Camino Celestial. Todo en este mundo puede ser investigado a tr