Me he dedicado al trabajo, ha hacer crecer mi fortuna, a obtener cada vez mas dinero, ya que es lo único que me queda en la vida.
La casa que pertenecía a mi matrimonio la vendí, no pude soportar la idea de que Alessia jamás la volvería a pisar, así que me deshice de ella para no tener que volver a pisarla o verla nunca más.
Sin duda que esa si fue una buena decisión, había demasiados recuerdos en el lugar y aunque me encantaría decir que fueron todos buenos, no es así, es todo lo contrario.