Cuando Magnolia oyó el sonido de un helicóptero, la esperanza apareció de repente en su corazón.
¡Un helicóptero no podía estar aquí sin motivo!
¿Podrían ser sus hermanos?
José, del asiento del copiloto, empezó a ponerse alerta, —¿llega la policía?
El conductor soltó una carcajada y contestó, —vaya, ¿has visto demasiadas películas, cómo va a aparecer la policía en un helicóptero? Cuántas veces hemos recorrido esta carretera, ¿cómo podría haber un problema?
—Entonces, qué pasa con el helicóptero,