Leandro
Bajo después de que aquellos par de tórtolos se encerraran en el cuarto y montaran una sinfonía de gemidos que no quiero escuchar. Me encanta verlos felices, Viktor y sobretodo Emily, merecen serlo. Han pasado por tanto, que creo que necesitan un respiro de la vida, de tanta mierda que da este mundo.
No se que tanto ha sufrido la pequeña Em, solo se que siempre estuvo encerrada y que tenia un padre tan miserable que hizo que le quitaran a su madre y la vendió como un saco de papas.
Y Vi