Parte 3...
Se quedaron abrazados en silencio durante un momento, calmando sus cuerpos y dejando que su respiración volviera a la normalidad. Luego se bajó de ella y se tumbó de lado pasando la pierna por encima de ella de forma posesiva y eso le gustó.
La atrajo para darle un beso y siguió moviéndole el pelo. Estaba cansado pero realizado. Ahora ambos estaban completos.
— No fue tan malo, ¿verdad? - le revolvió el pelo.
— ¿Mal? - ella soltó una risita — No, tonto - ella se puso de lado y apoyó