POV de DIEGO
Desde que Adriana había entrado en mi vida, todo parecía un torbellino. No era solo su belleza lo que me atraía, sino la intensidad con la que vivía, la forma en que cada palabra que pronunciaba parecía destilar verdades que no me atrevía a enfrentar. Ella me estaba cambiando, y lo peor de todo era que no sabía si estaba dispuesto a ceder el control. No sabía si la quería o si estaba perdiendo mi capacidad de pensar racionalmente.
Pero no podía negarlo: me estaba volviendo loco.
Aye