Isabelle tiró de la manga de Cedar.
Cedar la miró con gentileza y le preguntó en voz baja: “Parecía que tenías prisa. ¿A dónde fuiste?”.
Isabelle respondió inconscientemente: “Hermano Mayor, no te preocupes. No te causé ningún problema. Soy una buena chica, así que no tienes que preocuparte de que te cause ningún problema”.
Desde donde estaba, Quinton escuchó lo que Isabelle dijo mientras recordaba lo que sucedió hace un momento.
Él no pudo evitar curvar los labios y decir: “Interesante”.
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