Alex desciende para la cena visiblemente tenso, Rebecca lo observa pero continúa disfrutando de su comida, inmersa en las conversaciones animadas con sus amigas.
– Sra. Baker, irás a Nueva York conmigo temprano mañana.
– ¿De qué estás hablando, Alex? De ninguna manera, no puedo ir. Tengo mi vida aquí, la universidad, no puedo faltar a clases. Tú mismo dijiste que no puedo perder clases.
– Sin razón aparente, pero ahora hay una. Irás conmigo a Nueva York. No estamos negociando esto, y no te di p