Rebeca permanece inmersa en sus pensamientos a lo largo del día, luchando contra la tristeza que se apoderó de su corazón, mientras se esfuerza por mantener la esperanza de que todo se resolverá de la mejor manera posible. A la mañana siguiente, al despertar, se sorprende por la presencia de todos sus amigos en la habitación, una sonrisa iluminando su rostro, especialmente al recordar el reconfortante sueño que tuvo.
– Buenos días, princesa. – Saluda Susan, depositando un beso gentil en su fren