CAPITULO 22

Abel se encontraba abrazando a Milagros dormida,  esta había quedado agotada después de su ronda de sexo con él  hasta la madrugada.  De por si, él era un  hombre activo y ahora que tenia  esposa  no se iba a contener,  ahora que  aclaro  sus sentimientos.

-Si esto  es la felicidad,  espero que dure mucho- susurró besando la frente de su esposa. ¡Te amo!

Milagros dormía placidamen

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