Rebecca estaba sola y en peligro, no había nadie allí que pudiera salvarla porque ella parecía haber elegido su destino.
El cuchillo sobre la mesa llamó su atención en el preciso instante en que pensó que no había salida. Nadie prestaba atención a lo que ella miraba, todos se limitaban a disfrutar de los aperitivos, el vino y el buen momento que estaban pasando en aquella sala, por supuesto mientras se burlaban de ella.
Aquella era su oportunidad para actuar sobre aquel hombre y salir de allí c