La forma en la que ahora Rodrigo Fernández, odiaba a Alina, era solamente comparado a lo que la amo, ella era ese ángel que él había estado buscando, le había prometido casarse con ella cuando regresará de Inglaterra, pero no sabía que ella aprovechaba su ausencia saliendo con otros hombres y se burlaba de su amor, ahora estaba comprometido con Sofía y era a ella a la que iba a dar su apellido
— ¿Por qué no puedo venir aquí? ¿acaso eres el dueño? — Alina, no estaba dispuesta a dejarse humillar