Atenea fue despertando de a poco, se removía en la amplia cama de la lujosa habitación
— ahh... ¿Dónde estoy? — la chica volteaba para todas partes hasta que lo vió, Nathanael, estaba sentado en el sofá para una persona, él seguía vestido de traje, más en la parte del torso solo tenía la camisa blanca y el chaleco del mismo color que el pantalón, ya no llevaba el saco, él tenía las piernas elegantemente cruzadas y bebía de un vaso de whisky
— Por fin despiertas, estás en mi casa, y está