Para el momento que Alessandro llega a su casa, se siente totalmente agotado y con el eco de su intercambio de palabras con Nicole aún resonando en su mente. Al abrir en casa, se sorprende de encontrar a Thalia cómodamente instalada en el sofá de su sala, con las piernas cruzadas y el control remoto en la mano, cambiando perezosamente los canales en la televisión. La visión de su hermana allí, relajada como si estuviera en su propia casa, le arranca un suspiro de resignación.
Sin prestarle much