Diario de Isabel:
10 de marzo de 1841
Mi madre sé recuperando lentamente. He pasado las últimas horas a su lado, cuidando de ella y escuchando sus miedos y preocupaciones.
Su embarazo es un tema muy delicado, y aunque Henry ha sido contenido por la amenaza de Edward, el peligro aún persiste.
Eleonor: Isabel, temo por mi vida, con lágrimas en los ojos.
Isabel: Te protegeremos, madre. No estás sola en esto.
Le aseguré, aunque internamente me preguntaba cómo podría cumplir esta promesa.
Ja