{POV DE HUNTER}La cena fue silenciosa, justo como la prefería. Sin charlas, sin distracciones. El asado estaba perfectamente hecho: tierno, jugoso, sazonado en su punto.Apenas levanté la vista del plato cuando murmuré:—Está bueno.El ama de llaves, de pie a un lado, esbozó una pequeña sonrisa.—Celine preparó la comida esta noche, señor.Mi mano se detuvo a mitad del corte. El cuchillo y el tenedor tintinearon suavemente contra la porcelana cuando los dejé. Mis ojos se desviaron a la derecha