{POV DE HUNTER}—Nunca supe que le gustaban tan jóvenes —dice—. Ni siquiera lo negó. Al final es un hombre.Las palabras se instalan en mis oídos como un goteo lento e irritante. No lo negué. Porque no quise hacerlo.Hago girar el líquido ámbar en mi vaso, observando cómo atrapa la luz. Mi agarre es fuerte. Más de lo necesario. No es culpa del whisky.Es culpa de ella. O quizá mía.Se suponía que esta noche pasaría desapercibida. Ese era el trato. Mantener a Caesar fuera de vista. Mantenerse el