Mundo ficciónIniciar sesiónLA PROPUESTA.
Ese hombre no tenía nada de tacto para decir las cosas. Ian le había dicho que se casarían. No fue una pregunta. Mucho menos una propuesta de matrimonio romántica, digno de una novela de Hollywood.
—Estás muy pálida. ¿Te sientes bien? —preguntó frunciendo el ceño.
—Es que ni siquiera me has preguntado si quiero casarme contigo —le miró