"—Entonces… por favor, al menos hazlo conmigo. Ten sexo conmigo, Aira —Rindino giró la mirada hacia la elfa. Se había dado cuenta en sus ojos de que a ella no le importaba en absoluto ver cómo Aira tenía sexo con él—. ¡Delfina, por favor, ayúdame! —pidió con voz desesperada.
—Solo quiero saber una cosa. ¿Eres hombre o mujer? —preguntó Delfina, queriendo saber la verdad.
—Yo… yo no puedo seguir mintiéndole a alguien especial.
—¿Por qué me llama alguien especial? —preguntó ella mientras se sentab