Capítulo 64. Ecos del silencio.
Al llegar a casa, Zoé vio a Elijah de pie en la ventana, mirando al vacío. Se acercó con cautela, temiendo su reacción. Elijah se giró y, al percatarse de su presencia, la miró con una expresión dura y fría. De inmediato, comenzaron sus reclamos.
—¿Qué estaba pasando, Zoé? —preguntó Elijah, su voz cargada de reproche. —Te vi besando a mi padre en la salida del juzgado. ¿Cómo pudiste hacerme esto?
Zoé tragó saliva, sintiendo el peso de su mirada.
—Elijah, no fue lo que parece. No quise que suced