Capítulo 56. La venganza.
Al llegar a la universidad, se dirigió a su dormitorio, sintiendo una mezcla abrumadora de rabia y tristeza. Entró en el baño y, sin poder contenerse, dejó que las lágrimas fluyeran. En ese momento, el dolor se apoderó de ella y el llanto se convirtió en su único refugio, un grito silencioso que resonaba en la soledad del lugar.
Sentía que se le escapaba de las manos, que la posibilidad de una relación amorosa con él se desvanecía como un sueño irrealizable. La traición de Elijah, un puñal en s