-El vuelo sale a las 10:15, pero es momento de acomodar a los niños; los demás ya están sentados esperando- comentó la azafata, una mujer de unos 25 años que desprendía amabilidad.
Sofía vio cómo su hijo se marchaba mientras movía la mano. "Si le pasa algo a mi hijo por tus estúpidos pensamientos, te mato", miró a hiro con enojo, a lo que él abrió los ojos y estiró el cuello de su esmoquin.
El también es mi hijo y no expondría a ningún peligro latente. Tomé las medidas adecuadas para esto", d