Ashkan detuvo su ataque para evitar lastimar a la dama que se encontraba frente a sus ojos, llamando inmediatamente su atención, por el hecho que su belleza era extremadamente cautivadora, seductora y su piel blanca como la nieve y su cabello rojo como el atardecer, la dama frente a Ashkan era simplemente espectacular a lo que al instante se preguntó en su interior. — ¿Cómo es que existe tal belleza escondida? — Seguramente no existía una explicación lógica aparente para la pregunta del prínci