Verian se vio obligada a levantar su cara llena de lágrimas. Sus enormes ojos llorosos miraban la hermosa cara del hombre que se acercaba a ella. Los delgados labios de Heaton eran mucho más suaves de lo que ella imaginaba. Aturdida, se quedó quieta como una tonta. El beso no fue profundo ni apasionado, pero fue suficiente para hacer que su corazón latiera más rápido.
Heaton la soltó. Sus profundos ojos negros miraban su aturdido rostro mientras sus delgados labios se movían tranquilamente, "En