Yanny soportó el dolor en su abdomen. Justo cuando llegó por las puertas del ascensor, Shayne la tomó entre sus brazos.
Ella era muy ligera.
Junto con su altura, también la hacía lucir delgada.
Sin embargo, en ese momento, ella estaba incluso más ligera que antes, tan ligera que le hizo sentir lástima por ella.
Todo por culpa de él. Era todo lo que sabía.
Yanny frunció el ceño y lo miró. “Bájame”.
“¿Una persona sangrando todavía tiene tanta fuerza para gritar?”.
“No solo eso, incluso teng