Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiam
Las puertas del elevador se abrieron, mi padre tenía su celular en su oído y gritaba algo que no entendí, al verme, dijo algo y colgó.
— ¡Apareciste! —gritó mi padre, intenté decirle lo que me vine repitiendo en el camino.
—Lo siento, me quedé dormido con un amigo, —me pasé una mano por mi cabello revuelto, el dolor de cabeza, seguía molest&aacu







