Poca tolerancia al alcohol.
Draco apretó la mandíbula para controlarse. Ella gritaba mientras su mano descansaba firmemente sobre su ingle con la mitad de su peso sobre ella.
Flor sintió que la cosa se hacía más grande bajo su palma e inhaló profundamente antes de dejar escapar otro grito estridente aún sin retirar la mano.
—¡Por el amor de Dios! —Ezra refunfuñó en voz baja.
Draco cerró la boca con fuerza y agarró su mano que estaba en su ingle antes de colocarla sobre su pecho. Su corazón latía salvajemente a un ritmo an