48.Cuéntamelo todo.
Punto de vista de Amelia
El corazón se me hundió.
Por un segundo, la mente se me quedó completamente en blanco. La correa de mi bolso seguía enrollada alrededor de los dedos y me encontré retorciéndola sin ni siquiera darme cuenta.
—¿Echas de menos a papá? —pregunté, intentando que la voz no me delatara.
Lily no respondió.
En cambio, se giró hacia la ventana.
Los coches pasaban. La gente cruzaba la calle. Los letreros de las tiendas se borrosaban al pasar. Ella miraba todo aquello, pero yo podí