Punto de vista de Amelia
La casa de Giselle no estaba lejos del aeropuerto.
Durante el corto trayecto, apoyé la cabeza contra la fresca ventanilla del asiento delantero del pasajero, observando cómo la ciudad pasaba en un borrón de luces y autos. Los letreros de neón se derretían en rayas de color, como si alguien hubiera arrastrado un pincel a través de la noche.
Al frente, Giselle y Lily charlaban como si se conocieran de toda la vida.
Lily le contaba todo sobre su pastel de chocolate fa