POV de Genie
El mundo entero parecía haberse detenido.
Sentí otra patada fuerte dentro de mi vientre, más insistente esta vez, como si el bebé estuviera protestando por todo lo que acababa de escuchar. Mi mano voló automáticamente a mi estómago, protegiéndolo. Sylvan aún me sostenía en brazos, su cuerpo tenso como una cuerda a punto de romperse. Su semen todavía goteaba por mis muslos, recordándome lo crudo y real que había sido nuestro último encuentro.
—¿Tres padres? —repetí, la voz tembloros