Me quedé helada y miré instintivamente a Lucas.
—Abuelo... —Lucas intentó intervenir, pero Jorge lo interrumpió— Estoy charlando con la señorita Navarro, ¿por qué tanta prisa? Después de todo, ella te salvó la vida, ¿qué daño podría hacerle?
Aunque Jorge era amable conmigo, el hecho de que insistiera en llamarme "señorita Navarro" me dejó clara su postura.
No había pasado la prueba.
Jorge diferenciaba entre la gratitud y la realidad.
La realidad era que yo venía de los Navarro, una familia con m