CAPITULO 31
Los dos lobos se miran amenazantes, cada uno tiene un motivo para odiarse, para sentir que el otro es su rival por el amor de Aurora.
—¡Es mi esposa y tengo el derecho!— gruñe Romeo mientras se acerca furioso y coloca su frente con la de Victor, de manera amenazante.
— ¡La desterrarte ya no es tu esposa! Solo espera la notificación pues pediré al alto consejo de lobos que anulen tu matrimonio — Victor tenía todo fríamente calculado, su plan era acabar con ese matrimonio que nunca de