—Carol.— Carol. Escuchó su nombre nuevamente.
—Lo siento. ¿Qué dijiste? Se volvió hacia Willson.
Se dio cuenta de que debía haber estado llamándola por un tiempo. Estaba muy distraída y no podía concentrarse en nada más que el dilema de Claire. Además, ni siquiera podía discutirlo con Willson, ya que él tendría que confesar que no era Claire quien se escabullía para ver a un hombre.
Él sonrió amablemente.
—Te pregunté si necesitabas un abrigo—. Puedes usar el tuyo o te puedo prestar el mío.
Est