Capítulo 97: La decisión de Orestes.
El ulular de la sirena se desvaneció en la distancia, llevando consigo al herido que ahora era escoltado por la policía hasta el hospital más cercano.
Carter lo observaba desde una distancia prudencial, con la mandíbula desencajada por la satisfacción. Pero aún no estaba satisfecho, faltaba por completar su venganza, faltaba un eslabón para hacerlo. Las siguientes fases de su plan tenían que ser perfectas y ya había puesto los engranajes de su cerebro a moverse.
—Asegúrate de que tenga la bie