Carter miró a Clara con desdén como si en ese momento le molestara su presencia, se dio la vuelta y se retiró de la sala, dejando a la mujer con sus pensamientos retorcidos y emociones hirvientes, como si hubiera abandonado una bomba a punto de estallar.
A Clara no le quedó más remedio que tragar su derrota momentánea. Miró fijamente al médico, su rostro reflejó un rechazo visceral hacia la decisión de Carter, pero el médico se limitó a asentir solemnemente y se dirigió hacia la sala donde Ale