Avery dijo con dificultad: "Quiero salir de este hospital".
Elliot no se atrevió a molestarla más. Se volteó y buscó al médico.
"Señorita Tate, si insiste, puede ser dada de alta, pero tiene que pasar por un chequeo. Si todo está bien, le daré el alta inmediatamente".
Pronto, tras una serie de revisiones, el médico le dio el visto bueno para el alta. Cuando volvió a casa, Avery se encerró en su habitación. Antes de recibir el alta, se había hecho una ecografía. La ecografía había mostrado que