Robert se lo pensó y dijo: "¿Por qué no comemos en la cafetería de la oficina de papá? He escuchado que la comida de allí es estupenda, pero nunca he estado allí".
"¡Claro! ¿Nos dejarán entrar?".
Él se rio entre dientes. "Voy a dejar que me vean bien".
"¿Te conocen todos?".
Él soltó una risita. "Por supuesto que no. Voy a usar el sistema de reconocimiento facial para entrar. El sistema de seguridad de papá tiene reconocimiento facial, y papá nos introdujo a todos en el sistema".
"¡Oh! ¡Pen