"Esta es tu madre", dijo la señora. "¿No se ve bonita?".
Irene miró la foto aturdida.
"¿Es realmente mi madre? ¡Es hermosa!".
"Sí, no solo era hermosa, sino que también tenía una voz dulce. Era tan atractiva que tenía a los hombres a sus pies".
La señora sonaba un poco celosa al decir eso. "Lo que es envidiable es que venía de una familia rica".
Irene preguntó: "¿Está muerta?". Recordó que la anciana le había dicho que toda su familia había muerto.
"Sí, está muerta. Solo tú sobreviviste de